junio 14, 2024

Haití, un país con el 80 % de su territorio ocupado por bandas y con solo 2.000 policías para recuperar el orden, no podrá salir de su crisis de seguridad e inestabilidad sin el fortalecimiento de su fuerza policial y el entendimiento con la Comunidad del Caribe (Caricom) y EE.UU., coincidieron este viernes en Miami varios expertos.

Sin la ayuda a la Policía Nacional y el Ejército en las tareas de seguridad «no podremos restablecer el Estado de derecho» en el país, dijo Leslie Voltaire, miembro del Consejo Presidencial de Haití, en una sesión de la Conferencia de Seguridad Hemisférica (HSC), impulsada por la Florida International University (FIU).

Voltaire expuso por videoconferencia los enormes desafíos que enfrenta Haití, con grandes zonas del país sin electricidad, agua ni servicios y las escasas fuerzas del orden viviendo en «condiciones infrahumanas».

Mostró, no obstante, su esperanza en que la elección el 30 de abril pasado de un nuevo primer ministro, Fritz Bélizaire, en sustitución de Ariel Henry, y de Edgard Leblanc Fils al frente del Consejo Presidencial para la Transición imprima estabilidad al proceso de recuperación del orden y la democracia.

El país caribeño, que afronta una tasa de inflación de 50 % y desde hace 8 años no ha convocado elecciones presidenciales, vive sumido en una aguda crisis y en medio de la violencia de las poderosas bandas armadas.

Esta institución tiene que preparar el camino para la celebración de comicios para el nombramiento de un nuevo presidente, a más tardar el 7 de febrero de 2026, pero estas elecciones, aseguró Voltaire, «no son factibles con 300 partidos políticos» en liza.

«Sería una catástrofe unos comicios con 300 candidatos. Hay que reducir a 12 o así el número», precisó el político haitiano, quien se quejó de que las promesas de ayuda económica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) nunca llegaron a concretarse.