junio 14, 2024

Ya hemos hablado de los casos de Jesse McBane y Patricia Mann; del exatleta olímpico Oscar Pistorius; de Cassandra Rundle, Detrick Sturm y Melanie Sturm o del caso de James Hamilton, pero aquí tenemos más historias de San Valentín sangriento.

La matanza de San Valentín

El año 1929 quedó marcado no solo por el crac de la bolsa, sino también por un punto de inflexión en la percepción del crimen organizado en EE.UU. El día de San Valentín de ese año, en pleno corazón de Chicago, siete miembros de una banda mafiosa fueron brutalmente asesinados a plena luz del día, dejando a la ciudad en estado de conmoción. Este sangriento episodio evidenció la cruda realidad de la violencia desatada por las bandas en una de las principales urbes del mundo en ese entonces.

En la Chicago de los años veinte, las bandas rivales no dudaban en sacar sus armas para eliminar a la competencia, sin importar quién los viera o dejara de ver. Un reportaje de 1967 revelaba que desde la época de la Ley Seca, que prohibía la venta de alcohol, se estimaba en alrededor de mil el número de asesinatos en la ciudad relacionados con las disputas entre bandas enemigas.

Cuatro crímenes pasionales que se cometieron el día de San Valentín

La Ley Seca proporcionó un impulso significativo a los negocios ilegales, creando un ambiente propicio para la proliferación del crimen organizado, alimentado por miles de inmigrantes europeos recién llegados. El contrabando de alcohol inundó las calles de sangre, convirtiendo a Chicago en un campo de batalla entre bandas rivales. El punto culminante de esta rivalidad se sitúa en la matanza del día de San Valentín, cuando las dos principales facciones de la ciudad, lideradas por John Torrio (más tarde Al Capone) y Dion O’Banion (y posteriormente Bugs Moran), resolvieron sus diferencias de la manera más violenta posible.

El crimen más atroz ocurrió a las 10:25 de la mañana, cuando los hombres de Moran fueron emboscados por una patrulla de policía disfrazada en un almacén, resultando en la ejecución de siete miembros de la banda. Aunque se sospechaba de Al Capone, conocido por su brutalidad, no se encontraron pruebas contundentes que lo vincularan directamente con el crimen.

La matanza de San Valentín conmocionó a la opinión pública y atrajo la atención de los medios de comunicación, colocando a Al Capone en el centro de las sospechas. Sin embargo, las pruebas que lo incriminaban eran escasas, y el crimen permaneció sin resolver, convirtiéndose en uno de los episodios más oscuros de la historia del crimen organizado en Estados Unidos.

La trama mortal de Stacey Schoeck: traición y dinero

El 14 de febrero de 2010, el día del amor y la amistad, se tejió una trama siniestra que involucró a Stacey Schoeck en un plan para acabar con la vida de su esposo y así cobrar un seguro de vida de 500,000 dólares. Su cómplice fue un entrenador personal conocido como Mr. Results, a quien contrató telefónicamente para ejecutar el crimen.

El plan maestro se gestó bajo el pretexto de un encuentro romántico en un parque para intercambiar postales de San Valentín. Sin embargo, en lugar de la presencia de Stacey, fue Mr. Results quien se presentó, llevando a cabo el asesinato y desaparición del cuerpo del esposo de Schoeck. La codicia y la ambición llevaron a esta trama mortal, donde el dinero desencadenó una serie de eventos que terminaron en tragedia.

Las autoridades no tardaron en intervenir y lograron llevar a juicio tanto a Stacey Schoeck como a su cómplice, el entrenador personal, asegurando que la justicia prevaleciera ante la avaricia y la traición.