𝑬𝑴 𝑵𝒐𝒕𝒊𝒄𝒊𝒂𝒔 𝑹𝑫

Periódico digital de Republica Dominicana | Noticias, actualidad, política, economía, sociedad.

Advertisement

¿A qué le prestamos atención en una sociedad hiperglobalizada?

Periodista Jessica Herrera

Por: Jesica Herrera 

Vivimos en una sociedad donde lo inmediato parece ser sinónimo de éxito; donde lo real, muchas veces, se subestima y donde los bienes materiales, estar a la moda, acceder a ciertos lujos y, en los últimos años, mantenernos en tendencia parecen ocupar un lugar cada vez más importante en nuestra vida. Y, por supuesto, no podemos dejar de mencionar las redes sociales, donde la construcción de presencia y visibilidad parece haberse convertido en una necesidad.

Ante este panorama, surge una pregunta inevitable: ¿qué está pasando realmente con nuestra sociedad?

Poco a poco, pareciera que hemos convertido nuestra existencia en un escenario donde necesitamos mostrar, demostrar y ser vistos. Queremos que los demás conozcan lo que hacemos, lo que tenemos, lo que hemos logrado y aquello que consideramos importante. No hay nada malo en querer compartir nuestros logros, dar a conocer nuestro trabajo o construir una presencia pública. El problema aparece cuando la visibilidad comienza a ocupar el lugar de la autenticidad y cuando aquello que mostramos termina siendo más importante que aquello que somos.

En medio de esta dinámica, quizás estamos prestando demasiada atención a lo que ocurre en las pantallas y muy poca a lo que ocurre a nuestro alrededor.

Estamos pendientes de las tendencias, de los acontecimientos que se vuelven virales, de la cantidad de seguidores, de los comentarios y de los “me gusta”. Sin embargo, ¿cuánto tiempo dedicamos a escuchar realmente a una persona que atraviesa un momento difícil? ¿Cuánto nos detenemos a mirar las necesidades de quienes están cerca de nosotros? ¿Cuánto espacio queda para la empatía, para la solidaridad, para el amor al prójimo y para el simple acto de estar presentes?

La hiperconexión no necesariamente significa cercanía. Podemos estar conectados con cientos o miles de personas y, al mismo tiempo, sentirnos profundamente desconectados de quienes tenemos al lado.

Por eso, tal vez una de las grandes preguntas de nuestro tiempo no sea solamente qué estamos viendo, sino a qué estamos prestando nuestra atención y qué estamos dejando de ver mientras lo hacemos.

Una sociedad necesita personas que no solo sean visibles, sino también presentes; personas capaces de comprometerse, de escuchar, de tener empatía y de reconocer que el valor de una vida no puede medirse únicamente por lo que posee, por lo que muestra o por la atención que recibe.

Quizás necesitamos recuperar algo que parece sencillo, pero que cada vez resulta más difícil: prestar atención a lo verdaderamente importante.

Porque, al final, nuestra atención también es una forma de elegir. Y aquello a lo que decidimos prestar atención termina, de alguna manera, diciéndonos qué lugar ocupa en nuestra vida, porque prestar más atención a lo superficial, también es una forma de abandonar a quienes nos rodean, pero sobre todo a nosotros mismo, hagamos consciente lo que realmente merece nuestra atención.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *