Hablar con Nicolás Ventura, conocido en la radio como Luigy, es descubrir no solo a un profesional de la voz, sino a un ser humano cercano, auténtico y lleno de propósito. Nació en 1981 en El Ranchito, La Vega. Se define como un hombre divertido, trabajador y con metas claras. Desde joven entendió que su camino estaba ligado a la comunicación, aunque no siempre fue fácil reconocerlo.
Hoy es parte de Ultra 93.7 FM, donde conduce La Tribuna by LuigyNic de lunes a viernes, y además dedica tiempo a formar a nuevos talentos a través de su workshop de locución. Con más de 13 años de experiencia como voz comercial nacional e internacional, ha convertido el micrófono en su herramienta de vida, pero también en un puente para inspirar a otros.
“Tratar de ser alguien mejor cada día, ser mejor persona conmigo mismo y con los demás, es mi norte”. Señala

El hombre detrás del micrófono
Separar al profesional de la persona no siempre es sencillo para Luigy, pues siente que nació para la radio. Sin embargo, detrás del locutor, se encuentra un hombre sencillo, que disfruta de los pequeños placeres de la vida: leer, ver películas y compartir con sus amigos.
La comida también ocupa un lugar especial en su identidad. Se declara amante de todo lo que tenga coco: arroz, lentejas y pollo con coco son una de sus combinaciones favoritas, aunque también admite que nunca le diría que no a un buen chicharrón. Y como buen cibaeño, asegura con orgullo que es de “buen comer”.
La niñez le dejó recuerdos entrañables, especialmente los de su padre, quien incluso en medio de la enfermedad buscaba motivos para celebrar. “Cuando hice mi primera comunión, él dijo: ‘Vamos a celebrar’. Hoy sé que me seguiría diciendo lo mismo con orgullo”. Ese espíritu festivo y de gratitud lo acompaña hasta hoy en cada etapa de su vida.
El baloncesto es otra de sus pasiones. Para él, la cancha es un refugio y una fuente de salud física y emocional:
“Me veo en una cancha a los 70 años intentando al menos llegar la pelota al aro”, dice entre risas.

El inicio de su gran pasión
Aunque muchos lo recuerdan desde joven con inclinaciones hacia la comunicación, confiesa que en su adolescencia fue tímido. Su decisión de tomar un taller de locución llegó casi por casualidad, cuando estudiaba derecho y buscaba distraerse de la frustración de no encontrar empleo. Lo que parecía un pasatiempo se convirtió en el inicio de una carrera apasionante: “Aquí sigo desde 2011 en pura diversión”, afirma.
Su primera experiencia frente a un micrófono fue en Radio Merengue, leyendo un boletín en vivo sin ensayo previo. El susto casi lo hizo desmayar, pero logró superar la prueba y quedarse en esa emisora por un año. Desde entonces, su voz ha pasado por Radio Santa María, Radio Disney y Ultra 93.7 FM, donde ha consolidado un estilo propio que lo ha llevado a recibir nominaciones, premios y reconocimientos.
Para él, cada emisora ha sido una escuela distinta:
“Cada etapa me preparó para lo que hoy vivo en Ultra. No puedo decir que una fue más importante que otra, todas me formaron”. Afirma Luigy.
Además de su carrera en radio, ha prestado su voz a campañas de marcas reconocidas, un logro que considera uno de los más grandes honores para un locutor. Ha sido la voz detrás de Dominicanas Got Talent, Popeyes, Ágora Santiago Center.
La enseñanza como legado
Uno de los aspectos que más lo definen en la actualidad es su rol de formador. A través de su taller de locución comparte técnicas, experiencias y aprendizajes acumulados en más de una década de trayectoria.
“La vida misma es la verdadera forzadora del talento disciplinado. Una vez adquieres el conocimiento, no puedes ser egoísta: debes dejarlo a otros, ayudar como te ayudaron a ti”.
Su mayor satisfacción llega cuando ve a un estudiante transformar su manera de expresarse gracias a sus enseñanzas: “No te lo puedo explicar, es un gozo enorme, algo que motiva a seguir y nunca parar”.
La autenticidad y el futuro de la voz

Para Luigy, la voz es más que un recurso laboral: es una herramienta de conexión humana. Cree firmemente que la diferencia entre una voz común y una voz que conecta está en la capacidad de transmitir emociones. Por eso, insiste en la importancia de la formación, la disciplina y la búsqueda constante de la excelencia.
En cuanto al futuro, reconoce que la inteligencia artificial representa un reto para los profesionales de la voz, pero también una oportunidad para valorar lo que hace único al ser humano:
“Nuestra mejor arma contra la IA será ser más humanos, más sensibles y empáticos. Que nuestra voz siempre transmita emociones que conecten”.
Si pudiera dejar un mensaje eterno en la memoria de quienes lo escuchan, sería:
“Ayudemos, enseñemos y dejemos lo bueno en alguien, así siempre viviremos en la mente de la gente”.
Y a los jóvenes soñadores les deja un consejo que resume su filosofía de vida:
“Propósito, eso nos define. Cada uno es el arquitecto de su propio destino. Busca un propósito en la vida y no descanses hasta que estés sentado en ese lugar que una vez soñaste feliz”.
Nicolás Ventura no solo ha construido una carrera sólida en la radio y la locución; ha convertido su voz en un legado vivo que inspira, conecta y enseña a nuevas generaciones.
Éxitos siempre maestro.












